Estrategias que aplastan el comportamiento negativo
Un niño con un temperamento extremadamente negativo siempre parece estar de mal humor. Las quejas constantes, la aparente infelicidad y otros comportamientos desagradables pueden desgastarse fácilmente en cualquier padre. Es fácil para los padres y los niños caer en un patrón de interacciones consistentemente negativas, pero es posible una transformación del comportamiento.
Como padre, debe desarrollar estrategias de afrontamiento que funcionen para usted y su hijo.
Una buena forma de abordar un temperamento negativo es adoptar un enfoque de cuatro puntas. Estas estrategias le ayudarán a manejar las perspectivas negativas de su hijo para que pueda enseñarles a apreciar las pequeñas alegrías de la vida cotidiana.
1. Ignorar algunos malos estados de ánimo
No ignore a su hijo cuando esté de mal humor . Ignora el estado de ánimo. Cuando no reaccionas a la negatividad de tu hijo, das un paso adelante para extinguir las conductas negativas. Una actitud que transmita la aceptación de su hijo, el temperamento negativo y todo, mantendrá intacta su relación y le permitirá seguir influyendo en el desarrollo positivo.
2. Identificar las necesidades subyacentes
Pronto podrá identificar los patrones de estados de ánimo negativos de su hijo. Tal vez sea peor por la mañana o justo después de la escuela. Como humanos, somos más vulnerables a la irritabilidad y al comportamiento irritable en general cuando estamos cansados o hambrientos.
Las nuevas situaciones también pueden provocar una reacción negativa.
Las interacciones sociales en la escuela y en los grupos de juego pueden ser tensas o conflictivas, y solo parecen volverse más complicadas a medida que su hijo crece. Es posible que su hijo también quiera su atención, y quejarse es su estrategia para conseguirlo.
Cuando aborde las necesidades básicas de su hijo para el bienestar físico, la estructura y la regularidad en la vida diaria, la planificación de nuevas situaciones, el desarrollo social y la atención positiva , su hijo desarrollará un mayor control sobre sus emociones y la capacidad de moderar estados de ánimo negativos .
3. Enfrentar la negatividad
No permita que su hijo intensifique su estado de ánimo o controle toda la atmósfera familiar con sus constantes quejas y su comportamiento negativo. Enfrentar declaraciones irracionales o señalar los aspectos positivos de una situación. Si no aparecen, un simple "Es suficiente. Entiendo que te sientas así, pero ..." es suficiente. Avance con sus actividades y deje que su hijo sepa que el tema está cerrado.
4. Enseñar un comportamiento positivo
Pedirle a un niño con un temperamento negativo que desarrolle repentinamente una actitud alegre y positiva es una tarea difícil, pero puede ayudarlo a aprender a actuar positivamente, incluso cuando no le entusiasma. Aliente a su hijo a hacer un esfuerzo positivo cuando su primera reacción sea negativa. Guíe a su hijo a hacer las paces si han dañado una relación social con su actitud negativa.
Ayúdelos a desarrollar pasatiempos e intereses que 1) disfruten, y 2) puedan aliviar o calmar un estado de ánimo negativo. Dele a su hijo opciones entre dos opciones, incluso cuando no estén contentos con ninguna de ellas. Muéstreles mucho afecto y amor para que aprendan a compartir lo mismo. Compartir su alegría y gratitud brinda un modelo de vida que le permitirá a su hijo superar su desafiante temperamento.